La quema de contenedores de residuos es un delito de vandalismo urbano que conlleva graves consecuencias ambientales, económicas y legales.
Desde lo ambiental al quemar residuos (especialmente plásticos y basura orgánica), se liberan sustancias químicas altamente tóxicas a la atmósfera (como benceno o furanos) que son nocivas al ser inhaladas.-
Un daño económico. Los contenedores deben ser repuestos con fondos públicos municipales, lo que afecta el presupuesto destinado a otros servicios de la comunidad.
En otro aspecto y peligro, el fuego puede propagarse rápidamente a vehículos estacionados, viviendas cercanas o cables eléctricos.-
Destruir bienes públicos de esta manera está penado por la ley, existiendo antecedentes de condenas a prisión efectiva por estos actos.