Cada 12 de julio se conmemora el Día de la Medicina Social, como homenaje al nacimiento del Doctor René Favaloro.
Favaloro nació en La Plata el 12 de julio de 1923. Estudió Medicina en la Universidad Nacional de La Plata. Trabajó en el Hospital Policlínico y luego se mudó a Jacinto Arauz, provincia de La Pampa.-
A fines de la década de 1960, en la clínica de Cleveland, Ohio (Estados Unidos), comenzó a estudiar una técnica para utilizar la vena safena en la cirugía coronaria.
Él se recibe en agosto de 1949 y se va para Araoz el 25 de mayo de 1950. Llega allá se queda seis meses y revoluciona la medicina, ya que enseñó asepsia a las comadres, a preparar la leche para los chicos y se metía en los ranchos porque él decía que para ser médico había que meterse en el rancho aunque haya olor a mugre, atender al paciente, porque uno debe tener acto de humanidad ante el paciente.-
. Diez años estuvo en Araoz. Cuando llega a Estados Unidos tuvo que aprender inglés y tenia de mesa de luz un cajón de madera, no tenía elementos. .
Se produjo un hecho que hizo que lo respetaran: Había un paciente muy complejo para operar y René siendo cirujano general pidió si le permitían operar y le salvó la vida al paciente y quedaron asombrados de la habilidad manual de él y a partir de ahí estuvo en el staff como figura privilegiada. Estuvo cuatro o cinco años estudiando cinecoronariografías. El 9 de mayo de 1967 opera al paciente y ahí aparece el By pass.
Volvió a la Argentina para hacer docencia, pero muchos colegas en la Argentina pensaron que venía a quitarles el lugar. Le pusieron obstáculos. Porque antes de venir en el ´71 vino anteriormente y en todos lados le cerraron las puertas hasta que al final consigue estar en el Güemes Favaloro comenzó a hacer intervenciones, él operaba en el Italiano,
Todos recuerdan a Favaloro como un gran humanista, pero sobre todas las cosas, como una persona simple.
El 29 de julio del año 2000 - Favaloro se encerró en el baño de su casa y se disparó un tiro en el corazón.
Despues se conoció que Favaloro había dejado en su departamento siete cartas cuyo contenido se reveló parcialmente. En una de ellas, dirigida a las «autoridades competentes», dejaba en claro que había decidido quitarse la vida, y explicaba que la crisis económica que atravesaba la Fundación Favaloro había sido el desencadenante de su determinación, expresando que la sociedad argentina necesitaba de su muerte para tomar conciencia de los problemas en los que estaba envuelta.