Fue en 1957 que el Congreso Nacional argentino estableció el día 4 de agosto como el Día Nacional del Obrero Panadero. Se conmemora en esta fecha para recordar la creación en Buenos Aires en el año 1887 del primer sindicato de panaderos.-
Esta organización sindical fue una de las más antiguas y combativas del país y fue creada bajo la influencia de dirigentes anarquistas como Enrico Malatesta y Héctor Mattei. Por aquellos años la ciudad de Buenos Aires se estaba urbanizando y la población crecía con la llegada masiva de inmigrantes europeos; lo que a la par generó un aumento de las panaderías debido a la necesidad de comprar alimentos baratos como el pan.
Muchos de estos primeros panaderos fueron inmigrantes que trajeron viejas recetas de bollos dulces y salados, conocidos en Argentina como facturas.-
Este primer sindicato de panaderos, que dio origen a su día, fue muy importante para organizar lo que sería la primera huelga del gremio realizada en enero de 1888 por aumento de salarios y con movilizaciones por la ciudad que fue salvajemente reprimida por las fuerzas policiales.
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Como una forma de protesta frente a la represión policial los panaderos porteños bautizaron irónicamente a las facturas con nombres que pretendían ridiculizar a la Policía, el Ejército y la Iglesia; tres instituciones claves que sostienen al Estado.
La primera quedó inmortalizada en las facturas “vigilantes” por el uso del bastón para reprimir. La segunda dio nombres como “cañoncitos” y las “bombas”. Mientras que para burlarse de la Iglesia crearon las “bolas de fraile”, “suspiros de monja” y los “sacramentos”.